Web 2.0: Educación para jóvenes del siglo XXI

chiste_aula_virtualComo usuarios web comunes, hemos utilizado varias herramientas que nos permiten comunicarnos, realizar búsquedas, ver vídeos, escuchar música y otras actividades digitales, pero conocemos muy poco (para no exagerar) en el uso educativo de estas y otras herramientas online.  ¿Cómo podemos aplicar un recurso o herramienta al quehacer educativo si no conocemos su utilidad y alcance?  Trataré de dar un acercamiento a los docentes que no conocen esta tendencia educativa.

Web 2.0

En un artículo publicado en 2005 por Christian van Der Henst S. sobre este tema, nos afirma que “La Web 2.0 es la transición que se ha dado de aplicaciones tradicionales hacia aplicaciones que funcionan a través del web enfocadas al usuario final. Se trata de aplicaciones que generen colaboración y de servicios que reemplacen las aplicaciones de escritorio“.  También apunta que no es una tecnología sino una actitud.

De esto se desprende que las herramientas que actualmente están disponibles en la “Red de redes” podemos utilizarlas para promover y construir conocimientos enmarcados en procesos colaborativos entre estudiantes y docentes, asumiendo una realidad generacional que toca a todas y todos.  Esto implica que el acto educativo también se ve involucrado en esta manera de participación educativa: no solo cambia la forma, primero debe de cambiar el fondo; esto es, que docente y estudiante deben asumir un rol diferente al ejercido hasta ahora.  Ambos actores se interrelacionan para construir conocimiento, donde el docente no se las sabe todas y el estudiante se asume como parte importante de su propia formación.

El papel del estudiante

Es impresionante la velocidad como la tecnología entra en cada uno de los ámbitos de las experiencias humanas, individuales, grupales y sociales, no digamos en el trabajo o comercio; casi es una norma de “estar al día” la presencia en, por lo menos, una red social, y asumir los cambios paradigmáticos que esto acarrea.  Pero en contraste, vemos cómo el ámbito escolar (curriculo, la escuela, la práctica docente) existe una alta resistencia en asumir estos cambios een favor de la labor educativa.  Los docentes creen que los estudiantes, en lugar de descubrir y apropiarse del conocimiento necesario, serán devorados por el afán de dominación del hecho tecnológico, convirtiéndolos en seres serviles a sus veloces cambios.

El estudiante, lejos de perderse en este océano de innovación y realidades fantásticas, tiene la oportunidad de asumir su proceso de construcción en un indiividuo inserto en una realidad concreta, en medio de una comunidad particular, que lo identifica como parte de un todo que crece.  Y es que la relación docente-estudiante no va a dejarse de lado, más bien, será imbuída por las nuevas tendencias y paradigmas educativos que surgen a medida que surgen nuevas percepciones de nuestra cotidianidad, lo que cambia es la actitud pasiva estudiantil (aún vigente, tristemente) por la actitud investigadora, colaborativa y protagónica de los jóvenes en suformación académica y ciudadana.

En pocas palabras, los estudiantes tienen la posibilidad histórica de ser sus propios formadores en conjunto con el docente, quien pasa a ser un facilitador de procesos, un guía en la búsqueda de las herramientas que cada joven busca, encuentra, evalúa y asimila (en algunos casos no asimila sino que vuelve a buscar).  Son los ciudadanos digitales que las y los docentes esperamos sean los protagonistas de la sociedad que queremos y esperamos.

El papel del docente

Contrariamente a lo que se pudiera pensar, la mayoría de los padres y representantes delegan mucha de su responsabilidad como educadores a las y los docentes de sus hijos, siendo estos últimos comparados como “un recipiente” donde se han de echar instrucciones y conocimientos ajenos a su contexto y realidad.  El asunto está que también los docentes están delegando la búsqueda del conocimiento a las actuales herramientas tecnológicas como si fuesen admitidas como verdaderas, sin asumir ni participar de los nuevos cambios paradigmáticos y tecnológicos que envuelven a la comunidad.

Una ilustración de lo que digo, apuntando a la escuela, fue una frase que le oí a un docente el día de entrega de las famosas y excelentes “Canaimitas” a un grupo de niñas y niños (el mío incluido) y que quiero compartir con ustedes: Tenemos una Escuela del siglo XIX compuesta por docentes del siglo XX para educar a niños del siglo XXI.  Me impactó tanto la imagen lingüística que utilizó y lo bien que presenta al papel docente en nuestras instituciones; todavía muchos amigos y amigas profesoras y maestras no quieren soltar el marcador y la pizarra (¡sí, ya soltaron la tiza!) y, mucho menos, han seguido la tarea de la actualización de contenidos, métodos, recursos y estrategias que van apareciendo en favor del enrriquecimiento formativo de nuestras muchachas y muchachos.

También he escuchado otra frase de algún colega, en medio de estas discusiones cotidianas, cuando afirmó que el docente debe de ser el eterno estudiante en constante proceso de formación profesional.  Y, si bien hemos participado muchos en cursos, maestrías, diplomados,  donde se utiliza algún recurso tecnológico, es en estos momentos donde se plasma nuestro desgano, desinterés y hasta aversión a lo que debería ser la oportunidad de tener estudiantes despiertos y deseosos de participar en clases, con ejemplos, propuestas y nuevas interrogantes a los hechos y vivencias actuales.  Si es así, ¿qué debemos hacer para caminar no adelante sino junto a nuestros estudiantes?

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Acerca de ETMAB
Instituto educativo que hace su preferencia en las y los jóvenes desescolarizados, entre 15 y 25 años de edad, estudiando bajo la modalidad de Educación de Adultos. Se capacitan en un oficio que les otorgue las competencias necesarias para la labor productiva, elevando las posibilidades de su calidad de vida mediante el servicio a la comunidad.

One Response to Web 2.0: Educación para jóvenes del siglo XXI

  1. Ysidro says:

    Gracias por ese articulo, dos cosas me llaman la atención, en primer lugar nos cuesta aceptar el uso de las nuevas tecnologías, para mi humilde entender es el nuevo lenguaje que esta comunicando, en ocasiones, al hombre y por eso es necesarios que todos, padres, maestros nos adentremos en él. Por otra parte una de sus bondades, es que al utilizarla el docente, ademas de facilitar su trabajo y fortalecer su rol, por fin tendría la posibilidad y el tiempo de hacer investigación, aprovechando el tiempo que ésta nos facilita.

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